miércoles, 24 de agosto de 2011

Crecer siempre tiene sus ventajas. Maduras y ves las cosas de otra manera, alomejor lo que antes para tí era un mundo ahora sólo es una tontería, y, lo que antes era una tontería ahora es un problemón. Y no sólo esas cosas cambian al madurar, también te das cuenta de como es cada persona, de la maldad y de la bondad, de las mentiras y las verdades y todas esa cosas.
Cuando mis padres se separaron yo vivía sola con mi madre y mi hermana, los fines de semanas alternos me iva con mi padre y él ya tenía pareja. No hacía nada de caso a que mi padre tubiese pareja era como si me diese igual, en cambio nada más hacerme a la idea de que mi madre encontrara a alguien me ponía mala. No se que era lo que se me pasaba por la cabeza pero desde luego que desde que pensaba eso hasta ahora han cambiado mucho las cosas.
Mi madre empezó a salir con su pareja actual, Jose Manuel, él pues no me cae ni bien ni mal me da exactamente igual, se vino a vivir a casa muy pronto para mi pensar, y al año o cosa así mi madre se quedó embarazada de mi hermano Adonay que ahora tiene 14 meses. Lo quiero con locura. Ahora tenemos muchísimos problemas familiares y mi madre está muy agobiada, y para colmo no paran de discutir Jose Manuel y ella. El no la apoya en nada y no entiende lo que tiene encima parece que le da igual, en más de dos años que llevan juntos nunca se ha esforzado por conseguir un trabajo y tampoco ayuda en las cosas de la casa. Ahora mi madre le ha dicho que necesita tiempo para pensar y aún así no para de venir a casa y buscarla en el trabajo no para de agobiarla más, yo lo que quiero es que mi madre sea feliz y estoy totalmente segura de que decida lo que decida lo va a hacer bien y nos va a seguir sacando adelante como hasta ahora así que sea lo que Dios quiera y que este hombre cambie la actitud.